Huelgas salvajes, nubes de ceniza de volcanes lejanos, imprevistos cambios de programación… Por desgracia son muchas las causas que con demasiada frecuencia provocan la cancelación de nuestros vuelos, con las correspondientes molestias para los viajeros. Por eso es bueno saber cuáles son nuestros derechos como pasajeros y qué opciones tenemos para aliviar o solucionar una situación como esta. Un asunto que lamentablemente no deja de estar de actualidad y que no podemos dejar de contemplar como posible cuando compramos nuestros vuelos.
Hay que saber que, en caso de cancelación, tenemos derecho a la devolución del importe del billete en un plazo de siete días. También tenemos derecho a un vuelo de vuelta desde el punto donde se interrumpió nuestro viaje. La otra opción es que la compañía nos transporte hasta nuestro destino por el medio más rápido. Aparte de este, la compañía tiene la obligación de proporcionar a sus pasajeros comida, bebida, y alojamiento si fuera necesario.
En cualquier caso, la compañía se libra de toda obligación si avisa de la cancelación con dos semanas de antelación o bien puede justificar que se debe a “circunstancias excepcionales“, con toda la ambigüedad que este término conlleva. Lo mejor es reclamar porque muchas veces las aerolíneas se escudan en esta figura jurídica para no compensar a sus clientes.
Por desgracia para los pasajeros, en caso de huelga los pasajeros no tienen derecho a ninguna compensación, pues lamentablemente la normativa vigente excluye este supuesto de las indemnizaciones previstas. Hay que decir también que la mayor parte de las compañías (aunque no todas) intentan por todos los medios que el impacto de la huelga en sus clientes sea el mínimo, ofreciendo vuelos alternativos o en diferentes fechas.
El avión sigue siendo el transporte más rápido y seguro del mundo. Los riesgos que hoy en día corren los pasajeros son otros, como el de quedarse tirado en el aeropuerto mirando con contrariedad el panel de información para descubrir que su vuelo se ha cancelado.