Tan cerca de Madrid (tan solo 20 minutos de distancia gracias al AVE), la ciudad de Toledo es un destino perfecto para una escapada de fin de semana. Es la ciudad de las Tres Culturas, en la que durante siglos coexistieron pacíficamente cristianos, musulmanes y judíos. Y es también un destino para disfrutar con su gastronomía y su intensa y colorida vida nocturna.
La vieja Toletum romana, capital del reino visigodo, abrazada por el Tajo y una de las ciudades más cultas del mundo durante la época medieval, bajo el dominio de los árabes.
Para seguir la huella de este legado basta con pasear por las estrechas y oscuras calles de su soberbio casco antiguo, exquisitamente conservado y poseedor de un ambiente casi mágico: la Catedral de la ciudad, la Mezquita de la Luz y la sinagoga de Santa María la Blanca son tres majestuosas muestras de su polifacética herencia cultural que no podemos dejar de visitar para conseguir una visión global de la importancia de la ciudad y el hito de la convivencia del que encontramos en la historia tan pocos ejemplos.
Sin olvidarnos del emblemático Alcázar, la imponente fortaleza que protagonizó uno de los más épicos y conocidos episodios de nuestra infame Guerra Civil. Desde lo alto de sus almenas conseguiremos las mejores vistas de la ciudad y del río.
Y si hablamos de lugares de interés cultural, no dejemos de lado la cultura gastronómica, porque estamos en un templo del paladar. Aquí podremos obsequiarnos con los típicos platos castellanos, excelente carne de caza y, por supuesto, el famoso mazapán toledano. Y después de cenar, a disfrutar de la marcha nocturna, una de las más intensas del país, que aquí adquiere la forma de rutas urbanas de bares, pubs, clubs y demás lugares donde pasar una auténtica “noche toledana”.