Si piensas viajar a Inglaterra y buscas un hotel realmente original tienes que reservar una habitación (aunque tal vez sería mejor decir una “celda”) en el Malmaison Hotel de la ciudad de Oxford, un edificio victoriano que fue utilizado como prisión hasta 1996.
La prestigiosa cadena Malmaison compró el edificio y le dio una nueva función. Ahora sus huéspedes son bastante distintos a los que hubo aquí en el pasado. Las celdas fueron redecoradas y algunas convertidas en lujosas suites. Todo nuevo, todo diferente, pero sin desaprovechar el gancho publicitario que supone dormir en una vieja prisión, por eso aun se conservan tal como estaban los grandes portales de hierro con sus cerrojos y los barrores de las ventanas , elementos que probablemente no sean del gusto de todo el mundo.
También se han conservado las galerías típicas de los centros penitenciarios y las puertas de siete centímetros de grosor que aislan las habitaciones del resto del hotel. Por otra parte, las “galerías” o pisos están conectados por las mismas escaleras de hierro por las que los presos y sus guardianes subían y bajaban varias veces al día.
Malmaison Oxford cuenta con 94 habitaciones. El precio de las suites es de aproximandamente 300 € la noche y están equipadas con todo tipo de servicios y comodidades. Tampoco en las habitaciones normales falta de nada: hidromasaje, reproductores y colecciones de CD y DVD, televisión vía satélite, conexión a Internet, mini bar, etc.
El hotel dispone también de una Brasserie donde no solo los huéspedes pueden degustar los sabrosos platos preparados con ingredientes locales, de un gimnasio y de muchas otras comodidades que nos harán desear permanecer “presos” en él durante mucho tiempo.