Tenía que llegar. Si los vuelos low cost se han hecho un hueco en el mercado e incluso han llegado a poner en jaque a las compañías convencionales, era cuestión de tiempo que sucediera algo parecido en el sector hotelero.
Cuando volamos con una aerolínea de bajo coste estamos dispuestos a disfrutar de menos espacio y de una serie de incomodidades que se justifican con el precio qu eestamos pagando. Esta misma idea trasladada a un hotel supone alojarse en una habitación más pequeña de lo normal donde hay que pagar por cada servicio extra: las toallas, la TV, el aire acondicionado… Una de las cadenas hoteleras pioneras en este nuevo sector del mercado es Tune, que cuenta ya con 11 hoteles en Asia (nueve en Malasia, dos en Indonesia) y uno en Londres.
Hay que diferenciar Tune de otras cadenas hoteleras “baratas” como Formule 1, Campanile, Etap, Sidormo o incluso Ibis, ubicados en zonas periféricas que consiguen un precio menor rebajando el coste de los servicios. Los hoteles low cost son céntricos y eminentemente urbanos que ofrecen cama y ducha. Todo lo demás se tiene que pagar aparte, incluso la limpieza de la habitación.
Otros siguen el modelo japonés de los hoteles-cápsula, como la cadena Yotel, que ha inaugurado varios de estos claustrofóbicos establecimentos hoteleros en los aeropuertos de Heathrow, Gatwick (Londres) y Schipol (Amsterdam), y hace unos meses otro cerca de Times Square en Nueva York. Todo elaborado con un aséptico e impecable plástico blanco, con diseños vanguardistas muy ingeniosos que aprovechan el espacio al cien por cien. Además añaden otras”innovaciones” como la del auto-check in con una máquina automática y el alquiler de cápsulas por horas.
La clave del éxito es el precio, claro. Depende de muchos factores pero se calcula que un 20% más barato incluyendo algunos extras básicos como la limpieza y las toallas. Sus clientes: hombres de negocios con poco tiempo, mochileros, viajeros de muy bajo presupuesto… Siemper habrá quien considere los hoteles low cost una opción válida para sus necesidades.