No todo el mundo dispone de largos periodos de vacaciones para poder relajarse y hacer viajes largos a destinos lejanos y exóticos. Es más, hay quien prefiere los viajes cortos que no supongan demasiado tiempo de vuelo o alejarse demasiado tiempo de su lugar de residencia por diferentes motivos. Para ellos se han inventado las escapadas de fin de semana y los puentes.
Las escapadas de fin de semana sirven para romper con la rutina, para pasar un tiempo de relax en buena compañía o para hacer una visita relámpago para conocer un destino específico o una ciudad cercana (los famosos city-breaks). Lo mejor de estas escapadas es que ofrece una gran variedad de posibilidades: unos días en la montaña, practicando deportes, relajados en algún spa, recorriendo las calles de alguna capital europea o descubriendo los tesoros de la geografía española, tan rica y variada. Incluso podemos dedicar unos días a tumbarnos al sol, al fin y al vabo las Canarias están solo a unas horas de distancia en avión de la península.
También estas escapadas ofrecen la opción de la aventura de un viaje improvisado ya que, ahora que la temporada alta ha tocado a su fin, muchos hoteles siguen abiertos con un grado de ocupación medio. Es sencillo conseguir vuelos baratos que nos dejan en el destino deseado en poco tiempo. Hoteles urbanos, resorts de playa, hostales rurales e incluso campings y cruceros de fin de semana forman parte de este gran abanico.
Dicen las estadísticas que el 40% de los españoles salen de casa durante el fin de semana, una costumbrte muy saludable que permite sacarle el mayor partido posible al tiempo libre y que no necesariamente tiene que suponer un gasto excesivo.