Café de Colombia. Una marca que ha llegado a los cinco continentes como sinónimo de calidad y del placer que los buenos cafeteros saben apreciar de verdad. Desde hace unos años, son muchos los turistas de todo el planeta que viajan a Colombia, aprovechando las ofertas de vuelos baratos a Bogotá, para vivir la experiencia de la cultura cafetera en los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. El llamado Triángulo del Café.
El soberbio paisaje de estas regiones es el reflejo de una tradición centenaria que consiste en cultivar en pequeñas parcelas de bosque alto, entorno al que los cafetaleros colombianos se adaptaron con gran maestría, adecuando el cultivo a las difíciles condiciones del terreno. Las zonas urbanizadas, en su mayoría situadas en las cumbres de las colinas, se caracterizan por una hermosa arquitectura heredada del estilo colonial.
La mayor parte de los visitantes del Triángulo del Café provienen de Estados Unidos, aunque el número de turistas de otros países latinoamericanos y europeos, especialmente españoles, va en franco aumento. Destaca la posibilidad de hospedarse en hermosas haciendas localizadas en medio de los cafetales y, rodeados de una impresionante naturaleza, tocar de cerca el modo de vida de estas tierras.
Obligada es la visita al Museo del Café, ubicado en el municipio de Montenegro, departamento de Quindío. Son 12 hectáreas que constituyen prácticamente un museo a la cultura cafetera en donde se explica de forma detallada el proceso productivo del café, se representan las maneras tradicionales de recolectar y cargar el café en otras épocas y se ofrece la posibilidad de observar la majestuosidad del paisaje cafetero montados en un teleférico que cruza el parque.
En el Triángulo del Café no solamente se disfruta de la belleza del paisaje, de la amabilidad de su gente auténtica y de la sensación de paz y armonía que esta región destila, sino también de una gastronomía deliciosa y variada y del olor del café recién molido, el mejor aroma del mundo.