A pesar de la crisis, las posibilidades de viajar para aquellos que cuentan con un presupuesto más ajustado siguen siendo numerosas e interesantes. Se pueden conseguir viajes baratos gracias a las ofertas de última hora o las compañías aéreas de bajo coste. Estas facilidades llegan ahora también al mundo de los viajes por mar gracias a los cruceros low cost.
Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones en este mismo blog, ya ha quedado lejos la idea de que los cruceros eran un lujo reservado a lo smás ricos, inalcanzable para el resto de los mortales. En estos años hemos visto como llegaba la “democratización” de los viajes de placer sobre las aguas del Mediterráneo, el Caribe, el Báltico, el Egeo… e incluso los fiordos noruegos.
ALgunas de estas navieras de bajo coste ofrecen una semana a bordo recorriendo varios puertos con tarifas que van desde 250 ó 300 € por persona. Cierto es que se suele tener que añadir siempre algún que otro concepto extra como las tasas portuarias o las propinas, pero el precio sigue siendo muy bajo. No, no hay que desconfiar de tales gangas, aunque sí conviene informarse bien y leer la letra pequeña antes de comprar nuestro billete.
Igual que las compañías aéreas de bajo coste, la ganancia de estos cruceros la hacen con los conceptos no incluidos en la tarifa. Un ejemplo: tal vez en el precio no estén incluidas las bebidas, que en el barco nos cobrarán a precio de oro. En fin, la idea es reciente y solo el tiempo dirá si es rentable o no a largo plazo.
Otra idea para los que no quieren o no pueden permitirse grandes gastos y desean hacer un viaje de este tipo es la de los minicruceros, versiones reducidas de los cruceros convencionales, de corta duración y pocas escalas, a veces visitando solo dos puertos.